Muchos de mis clientes y amigos tienen curiosidad por saber a qué me dedico en invierno cuando dejamos los catamaranes en Ibiza y vuelvo a la península. Aunque debería descansar después de trabajar sin descanso ni fines de semana durante 5 meses prácticamente consecutivos, hago otras muchas cosas: mantener y seguir posicionando mis páginas webs, retomar mis relaciones personales y familiares, esquiar y sobre todo cuidar, reformar, promocionar y gestionar mi negocio de casas rurales Granada que tomé como alternativa al intentar vender mi chalet en Granada durante varios años sin demasiado éxito.
Fue en ese momento cuando desistí de vender la casa a un precio ridículo y aposté por romper el cerdito con los pocos ahorros que me quedaban y dedicarme a refomar la casa en la vega de Granada y convertirla en una vivienda rural en Granada con un emplazamiento envidiable, justo frente a las montañas de Sierra Nevada, a media hora puerta a puerta de la estación de esquí, a menos de diez kilómetros del centro de la ciudad de Granada y a tan solo 58 kilómetros de autovía, unos 35-40 minutos de la Costa Tropical y los pueblos de Motril y Salobrena.

Desde que comenzamos esta aventura de turismo rural muchos han sido los grupos que han pasado por nuestra casa rural en Granada. Todos han quedado encantados e incluso hemos compartido clientes a quienes hablé sobre la casa rural a su paso por nuestro catamaran en Ibiza o viceversa, que estando en la casa rural vieron nuestra publicidad sobre el alquiler de barcos en Ibiza y contrataron un paseo en barco de un día o una excursión a Formentera.
Ambos son negocios dentro del sector turístico y con público y situaciones muy parecidas. Incluso el contrato de alquiler de la vivienda rural está basado en el contrato de alquiler de barco, con los cambios necesarios, lógicamente, pero con la misma filosofía.
Las sinergias son fundamentales. Son dos mundos que a priori podrían parecer tan alejados sobre el papel pero que en realidad están muy relacionados. En ambos se propone disfrutar de la naturaleza. Algo que tenemos tan olvidado en el día a día y en las junglas de asfalto en las que vivimos. El mar y la montaña tienen muchísimas características en común y también algunos peligros.
Lógicamente las tarifas de la casa rural son mucho más asequibles, en especial para grandes grupos ya que la casa cuenta con 16 camas y para fines de semana el precio por persona es de 20 euros por noche. En los días de diario es incluso más barato, llegando a 15 euros por persona.
Os recomendamos visitar la página web de Casa Rural Granada y admirar las vistas de las que podréis disfrutar desde el chalet en Dilar, Granada. Podréis comprobar las calidades de una casa recién reformada y la decoración, rústica y a la vez moderna de sus cinco dormitorios y su gran salón comedor.

Esperamos veros muy pronto por Granada o por Ibiza para seguir disfrutando de la naturaleza en estado puro.
Por Jose Charteralia – nuestra historia.







